Todavía provincia de Valencia, la zona de la playa de Oliva destaca por su estado virgen en muchas de sus zonas donde emergen las dunas. 300 días de sol al año hacen de esta zona una de las mejores de España para vivir todo el año, oscilando las temperaturas entre los 30º C en verano hasta los agradables 18º C en los meses de invierno. Sus playas son kilométricas, de fina arena y de aguas poco profundas.
Las dunas de Oliva, poblada de una fauna y flora autóctona de gran belleza, unen con delicadeza los fértiles naranjales y las playas de arena dorada y limpia.
Bordean la costa y poseen un alto valor ecológico, por ser de las pocas que se conservan en tan buen estado, en esta zona del mediterráneo. Constituyen un atractivo añadido a la estancia en la playa, al mejorar sensiblemente la calidad del paisaje mostrando toda la belleza de su aspecto original.
Sobre la duna existe un camino sobre el que se puede dar un paseo disfrutando, en todas direcciones, de vistas extraordinarias.
La duna, bordea la playa y se abre para dejar paso hacia el mar al río Bullent, pudiendo así alternar los baños de agua salada en el mar con los de agua dulce y la pesca en el río.